Alaskan Ice: guía de cultivo
La opinión de Seb
White Widow cruzada con Haze, y el resultado se llevó el primer puesto en la Copa de las Canarias por buenos motivos. Terrosidad amaderada y a frutos secos con pino y dulzor en nariz; el efecto va elevado, hablador, enérgico, completamente eufórico. Alta y ramificada, con una nariz penetrante que no viaja con discreción; más adecuada para manos pacientes y expertas.
Cultivar Alaskan Ice: qué esperar
Semilla fotoperiódica feminizada: cada planta, hembra, y la floración empieza cuando cambias las luces, lo que pone el calendario en tus manos. La lección sobre fotoperiódicas explica cómo usar bien ese control.
La floración dura las 9 semanas de rigor: sin sorpresas, lo cual en este oficio es un elogio. La guía de la fase de floración explica qué aspecto debería tener cada una de esas semanas.
La cosecha es, hablando claro, abundante: 800 g/m² cuando se la cuida. Las ramas necesitarán apoyo antes que compasión; consulta cómo sujetar colas pesadas.
El THC da menos del 18 % según las cifras del breeder: comedido antes que feroz. Algunos cultivadores buscan justo eso; el resto puede seguir bajando con nuestra bendición.
Huele a tierra y a linaje; nada inventado, nada añadido.
La nota dominante en las reseñas es estimulante; compañía diurna, según la mayoría.
Preguntas frecuentes sobre Alaskan Ice
¿Cuánto tarda en florecer Alaskan Ice?
Unas 9 semanas de floración, según las cifras del breeder.
¿Es Alaskan Ice autofloreciente o fotoperiódica?
Una variedad fotoperiódica feminizada: la floración empieza cuando cambias las luces, así que el ritmo lo controlas tú.
¿Qué potencia tiene Alaskan Ice?
El breeder indica un THC en torno a 16.41%. El extremo más suave de la escala.
¿A qué huele y sabe Alaskan Ice?
Terrosa en nariz: el perfil de la vieja escuela, hecho como es debido.