Tangerine Kush: guía de cultivo
La opinión de Seb
Una planta columnar apta para las hileras de mar verde, que produce una resina lo bastante pegajosa como para sacar una sonrisa a los extractores de hachís. El sabor se sitúa a medio camino entre la kush y la naranja dulce, respaldado por notas tropicales y skunk; el subidón es relajado y somnoliento, lo bastante eufórico para los momentos que no te piden nada.
Cultivar Tangerine Kush: qué esperar
Feminizada, así que no tendrás que sexar plantas ni desalojar machos. Fotoperiódica, así que el crecimiento dura exactamente lo que tú decidas: consulta la fase vegetativa para saber cuánto conviene que sea.
Cuenta con unas 10 semanas de floración: tiempos de manual. Los manuales, por una vez, resultan útiles: aquí está el nuestro.
Produce con dignidad: 400 – 450 g/m² o por ahí cuando se la trata bien. La constancia es su punto fuerte: aliméntala bien y cumplirá su parte del trato.
El aroma va por delante con los cítricos: primero la ralladura, lo demás a su estela.
La nota dominante en las reseñas es estimulante; compañía diurna, según la mayoría.
Preguntas frecuentes sobre Tangerine Kush
¿Cuánto tarda en florecer Tangerine Kush?
Unas 10 semanas de floración, según las cifras del breeder.
¿Es Tangerine Kush autofloreciente o fotoperiódica?
Una variedad fotoperiódica feminizada: la floración empieza cuando cambias las luces, así que el ritmo lo controlas tú.
¿A qué huele y sabe Tangerine Kush?
Los cítricos mandan en nariz: agudos, limpios y dados a anunciarse.