Kalimist: guía de cultivo
La opinión de Seb
Coronada, no sin razón, como la Reina de las Sativas, este cruce de Kali Mist con Northern Lights y un tercer progenitor no revelado fue criado puramente para el máximo impulso sativo. Terrosa, dulce y penetrante con cítrico y skunk por debajo, el efecto corre cerebral, eufórico y energizante. La realeza, en este caso, cumple.
Cultivar Kalimist: qué esperar
Semilla fotoperiódica feminizada: cada planta, hembra, y la floración empieza cuando cambias las luces, lo que pone el calendario en tus manos. La lección sobre fotoperiódicas explica cómo usar bien ese control.
La floración lleva 11 semanas: no se la puede meter prisa. La paciencia es el precio de la entrada; la guía de floración te ayudará a pagarlo con elegancia.
Una cosecha sólida y fiable: 458 – 610 g/m² en condiciones decentes. Nada que requiera presumir; todo lo que justifica el esfuerzo. La lección sobre rendimiento explica cómo llegar a esas «condiciones decentes».
Las cifras del breeder sitúan el THC en torno a 20%: de lleno en la banda fuerte. El número habla por sí solo; no le añadiremos adjetivos.
El aroma tira a combustible: filo de gasolinera con intención detrás.
La nota dominante en las reseñas es estimulante; compañía diurna, según la mayoría.
Preguntas frecuentes sobre Kalimist
¿Cuánto tarda en florecer Kalimist?
Unas 11 semanas de floración, según las cifras del breeder. Se toma su tiempo; el resultado es el argumento a su favor.
¿Es Kalimist autofloreciente o fotoperiódica?
Una variedad fotoperiódica feminizada: la floración empieza cuando cambias las luces, así que el ritmo lo controlas tú.
¿Qué potencia tiene Kalimist?
El breeder indica un THC en torno a 20%. De lleno en la banda fuerte.
¿A qué huele y sabe Kalimist?
Gasolina en nariz: no viaja con discreción.