Alaska Thunderfuck: guía de cultivo
La opinión de Seb
Genética norteamericana y Afghani plegadas en una auto equilibrada 50/40/10, que carga con un nombre que trabaja bastante más de lo que la propia planta requiere. Especia dulce y tierra en nariz; el subidón abre animado y eufórico, y luego se asienta en un fluir alegre y relajado. Erguida, densa y de modales considerablemente mejores de lo que sugiere el nombre.
Cultivar Alaska Thunderfuck: qué esperar
Una autofloreciente: florece por edad, no por horas de luz, lo que elimina la mayor forma de equivocarse con el calendario. La lección sobre autofloreciente frente a fotoperiódica explica qué cambia eso, que es casi todo.
La floración dura las 9 semanas de rigor: sin sorpresas, lo cual en este oficio es un elogio. La guía de la fase de floración explica qué aspecto debería tener cada una de esas semanas.
Una cosecha sólida y fiable: 488 g/m² en condiciones decentes. Nada que requiera presumir; todo lo que justifica el esfuerzo. La lección sobre rendimiento explica cómo llegar a esas «condiciones decentes».
Las cifras del breeder sitúan el THC en torno a 22%: de lleno en la banda fuerte. El número habla por sí solo; no le añadiremos adjetivos.
El dulzor manda en nariz, y no lo susurra.
La nota dominante en las reseñas es estimulante; compañía diurna, según la mayoría.
Preguntas frecuentes sobre Alaska Thunderfuck
¿Cuánto tarda en florecer Alaska Thunderfuck?
Unas 9 semanas de floración, según las cifras del breeder.
¿Es Alaska Thunderfuck autofloreciente o fotoperiódica?
Una autofloreciente: florece por edad y no por horas de luz, lo que simplifica bastante el calendario.
¿Qué potencia tiene Alaska Thunderfuck?
El breeder indica un THC en torno a 22%. De lleno en la banda fuerte.
¿A qué huele y sabe Alaska Thunderfuck?
En nariz tira a dulce: cercana al postre, sin pedir disculpas.